RECOMENDACIONES SOBRE LA INSEMINACIÓN ARTIFICIAL CON SEMEN DE PAREJA

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INTRODUCCIÓN
La inseminación artificial conyugal (IAC) consiste en el depósito instrumental de semen del cónyuge, procesado en el laboratorio con técnicas encaminadas a mejorar su calidad, en el aparato genital femenino, preferentemente en la cavidad uterina (Consenso IFFS; revisión 1998).
Hay suficiente nivel de evidencia para indicar la IAC, cuando una pareja no consigue la gestación mediante relaciones sexuales espontáneas o con coito programado, después de 12-24 meses RCOG, ESHRE, ASMR, OMS y FIGO), ya que ésta aumenta las probabilidades de embarazo frente a la actitud expectante.

ESTUDIO PREVIO DE LA IAC
• Seminograma y recuperación de espermatozoides móviles (REM).
• Exploración ginecológica completa y ecografía transvaginal.
• Confirmación de permeabilidad tubárica.
• Determinaciones hormonales en el 3º y 21º día del ciclo.
• Serología de ambos cónyuges (RPR, HIV, Hepatitis B y C).

INDICACIONES DE LA IAC
• Esterilidad de origen masculino (leve-moderada): siempre que el REM sea al menos >6×106/ml y no exista una alteración severa en la morfología.
• Incapacidad de depositar semen en la vagina (impotencia psicógena u orgánica, hipospadias severo, eyaculación retrógrada y disfunción vaginal). En las patologías psicógenas se realizaran inseminaciones tras el fracaso de la terapia psicológica.
• Esterilidad de origen femenino: disfunción ovárica, factor uterino, factor cervical, endometriosis leve (grado I-II).
• Esterilidad de origen desconocido. Existe evidencia suficiente para señalar que cuanto mayor sea el intervalo de años de esta esterilidad, la probabilidad de gestación disminuye significativamente.
Múltiples estudios, metaanálisis y revisiones de la Cochrane apoyan la inseminación artificial con semen conyugal en las indicaciones antes descritas(1-10). Todas las publicaciones describen diferencias significativas en las tasas de gestación por ciclo cuando se compara la IAC con el coito programado, tanto en ciclos naturales (OR:2,5; IC:1,6-3,9)(11-13), como en ciclos estimulados (OR:2,37; IC:1,43-3,9)(6), (OR:2,2; IC:1,4-3,6)(11), (OR:3,3; IC:1,2-9,4)(14).

FACTORES PRONÓSTICOS
Los diversos estudios publicados sobre las factores que influyen positiva o negativamente sobre los resultados de la IAC, coinciden en señalar como factores de mal pronóstico: la edad de la mujer (> de 38 años), la reserva ovárica disminuida, la presencia de factor tubárico o antecedente de cirugía pélvica, la endometriosis, la calidad espermática (REM <6×106/ml), la duración de la infertilidad (> 6 años) y el número de ciclos de tratamiento (>de 4).

Se describen como factores de buen pronóstico: la ovulación multifolicular, la estimulación ovárica controlada, el factor cervical y la mejora de la calidad espermática mediante las técnicas de preparación seminal(15-22).

NÚMERO DE CICLOS A REALIZAR
El número de ciclos de IAC que debemos practicar depende de diversos factores, como la causa de la esterilidad, la edad de la mujer y la reserva folicular ovárica.
En los estudios publicados, la mayoría de los embarazos que se obtienen mediante la IAC se consiguen en los cuatro primeros ciclos de tratamiento, por lo que existe evidencia suficiente para señalar que las tasas de gestación disminuyen significativamente a partir del 4º ciclo de tratamiento(3,17,18,23-26). Sin embargo, otros autores han comunicado unas tasas de embarazo estables hasta el 6º ciclo(27).

PROTOCOLO DE TRATAMIENTO
Ciclo espontáneo o estimulación ovárica controlada (EOC)
Debido a la tendencia actual a reducir el número de gestaciones múltiples en los programas de reproducción asistida, la realización de inseminación intrauterina en ciclo espontáneo está cobrando relevancia en la práctica clínica. Pero existe evidencia científica para justificar de forma rutinaria la EOC asociada a la IAC en el tratamiento de las indicaciones descritas (OR:2,35; IC:1,87-2,94(6), OR:1,7; IC:1,2-2,6(2,14,22,28-30)).
Aunque en la infertilidad masculina no se ha demostrado un aumento estadísticamente significativo de las posibilidades de gestación cuando asociamos IAC+EOC (OR:1,79; IC: 0,98-3,25)(11, 31), también en esta indicación recomendamos asociar la EOC, porque se asocia a una tendencia a aumentar las tasas de embarazo, mientras que el riesgo de gestación múltiple inherente a la EOC no se eleva de forma significativa con una buena práctica clínica.

Estimulación ovárica
El objetivo ideal sería alcanzar el desarrollo de 2-4 folículos maduros, siempre que no estén acompañados de una cohorte de folículos pequeños.

Citrato de clomifeno
Su menor eficacia, sin disminuir significativamente el riesgo de gestación múltiple, hace que este fármaco quede relegado por las gonadotropinas en los programas de inseminación(32).

Gonadotropinas (Gn)
Constituyen el tratamiento de elección (OR:2,35; IC:1,87-2,94;(6,33,34), OR:2,9; IC:1,3-6,2(35)). Su origen puede ser urinario o a partir de la tecnología de ADN-recombinante.

Aunque todavía persiste en la literatura una cierta controversia sobre cuál de los dos regímenes alcanza mayores tasas de embarazo, actualmente en España, las Unidades de reproducción optan significativamente por el uso de gonadotropinas recombinantes (74% de los tratamientos de estimulación de ovulación; fuente: IMS Health). Este criterio de elección está basado en su mayor pureza, homogeneidad entre lotes del fármaco, seguridad biológica, elevada actividad específica y eficiencia(36-40).

La estimulación ovárica comenzará entre el 3º-5º día del ciclo, natural o inducido con gestágenos en casos de anovulación. Previamente se habrá comprobado el reposo ovárico mediante ecografía transvaginal. La dosis de inicio en el primer ciclo será de 37,5-50 UI/día en mujeres con ovarios de morfología poliquística (OPQ, según criterios ecográficos del grupo de consenso ESHRE-ASRM del 2003), y de 75 U/día en el resto de las mujeres. El primer control ecográfico se realizará tras 4-5 días de tratamiento, momento en el que se ajustará la dosis de forma individual, así como los controles sucesivos. Cuando un folículo alcance un diámetro igual o mayor a 18 mm se desencadenará la ovulación mediante administración subcutánea de 250 microgramos de hCG recombinante o de 5000 a 10000 UI de hCG urinaria. Si durante la estimulación se observa el desarrollo de más de cuatro folículos se cancelará el ciclo o se valorará su conversión a fecundación in vitro.

La pauta de tratamiento tras el primer ciclo se modificará en función de la respuesta previa de la siguiente manera:
• Si se produjo un desarrollo monofolicular, se incrementará la dosis de inicio en 25-37,5 UI/día.
• Si se consiguieron 2 o 3 folículos, se mantendrá la dosis.
• Si hubo más de 3, se reducirá la dosis en 25-37,5 UI/día y, en mujeres con OPQ, se reducirá en 12,5 UI/día.

Fármacos coadyuvantes
Análogos de la GnRH
La asociación de análogos y gonadotropinas en inseminación conyugal no ha demostrado beneficios significativos(41).

Antagonistas de la GnRH
Estudios multicéntricos y randomizados recientes (rFSH+antagonista vs rFSH), demuestran una tendencia a mejorar las tasas de embarazo con antagonistas de GnRH. La prevención de los picos endógenos de LH puede ser motivo suficiente que justifique su uso. (14% vs 7%, P= 0,29)(42), (38% vs 14%, P< 0,05)(43).

Metformina
En mujeres con diagnóstico de SOP (criterios diagnósticos del grupo de consenso ESHRE-ASRM, 2004)(44), el beneficio de la metformina asociada a las gonadotropinas en la inseminación intrauterina no ha sido probado aún en estudios clínicos randomizados, aunque bien es cierto que comienzan a aparecer publicaciones en las que mejora la tasa de fecundación en FIV incluso en mujeres no obesas. Entendemos que debemos recomendar su uso con la estricta indicación de SOP y siempre y cuando sea bien tolerada.

Técnica de la inseminación
Preparación seminal
Ninguna técnica de preparación seminal de laboratorio ha demostrado mejores resultados, por lo que no existe suficiente evidencia para recomendar una técnica especifica(45).
Inseminación intrauterina versus intracervical.
El semen capacitado puede depositarse en diferentes zonas del aparato genital de la mujer. Recomendamos como primera elección la inseminación intrauterina por ser la que ha demostrado mayores tasas de gestación, con diferencias significativas respecto a otros tipos de inseminación, básicamente al compararla con la inseminación intracervical (OR:6; IC:1,98-18,80(46), OR:1,9; IC:1,1-3,2(28), OR:2,4; IC:1,5-3,8(47), OR:3,86; IC:1,81-8,25(48)).

Número de inseminaciones por ciclo
Existe gran controversia sobre la ventaja de realizar dos inseminaciones sobre una (49-53). En dos revisiones sistemáticas realizadas en 2003 y 2004, y tras asumir sus autores la limitación que supone la heterogeneidad metodológica de los estudios analizados, se concluye que la doble inseminación no ofrece en el momento actual un beneficio significativo sobre las tasas de embarazo, pero sí un incremento en el consumo de los recursos (OR:1,45; IC:0,78-2,70(54), OR:1,34; IC:0,9-1,99(55)).

En el caso de programarse una sola inseminación, la mayoría de los autores recomienda como momento más adecuado realizarla entre las 33-40 horas de la administración de la HCG, mientras que si se programan dos inseminaciones, se aconseja realizar la primera entre las 12-24 horas y la segunda entre las 34-40 horas de la administración de la HCG(51,56-59).

Pese a estas evidencias no debemos recomendar una sola inseminación como indicación estricta, si nos atenemos al principio de biodiversidad del momento ovulatorio, que puede acontecer en un rango temporal comprendido entre las 10-12 horas después del pico de LH y las 24-36 horas después del pico de estradiol(60). Recomendaríamos por tanto que cada grupo actuara sobre la base de sus resultados y experiencia.

Monitorización del ciclo
La monitorización seriada de los niveles de estradiol no proporciona una tasa superior de embarazo a la monitorización exclusivamente ecográfica.

Técnica de inseminación
Es conveniente que la técnica de la inseminación sea cuidadosa, procurando evitar la utilización sistemática de pinzas de Pozzi durante la canalización cervical y abstenerse de topar con la sonda el fondo uterino, para obviar un eventual sangrado endometrial.

Suplementación de la fase lútea
La administración de HCG como suplemento en la fase lútea no proporciona mejores resultados que la progesterona natural y se asocia con un mayor riesgo de síndrome de hiperestimulación ovárica. Recomendamos como primera opción la progesterona natural administrada vía oral o preferiblemente vía vaginal, dados los menores efectos secundarios. Las dosis recomendadas oscilan entre 200-400 mg al día(61).

Control posterior
A los 16 días de la inseminación, en ausencia de menstruación, se realizará una determinación plasmática de ß-HCG. Si es superior a 50 mUI/ml existe una alta probabilidad de embarazo evolutivo y se realizará una ecografía a los 10-14 días para confirmar la viabilidad de la gestación. Niveles inferiores aconsejan mantener el suplemento lúteo y un control seriado de ß-HCG, asociándose con una probabilidad de gestación evolutiva disminuida.

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