Ni un celíaco sin diagnosticar

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Muchas son las personas que viven pegadas a las etiquetas con el sello “sin gluten”, pero muchas son también las que no son conscientes de que sufren la enfermedad celíaca. Un 10% de la población española la padece y, sin embargo, el 9% de estos afectados no lo sabe, según datos aportados por la Federación de Asociaciones de Celíacos de España (FACE).

Con motivo del Día Nacional del Celíaco, la Asociación de Celíacos y Sensibles al Gluten de la Comunidad de Madrid reivindica la necesidad de que la administración se involucre más en el diagnóstico de ésta y de otras patologías por sensibilidad al gluten con el lema “Ni un celíaco sin diagnosticar”. Con esto, la asociación pide:

– Campañas de diagnóstico precoz: se necesita un aumento de sospecha de estas patologías por parte de los clínicos.

– Implicación de diversas especialidades médicas: es imprescindible el adecuado conocimiento de esta patología por parte de los profesionales sanitarios, así como la colaboración entre distintas especialidades médicas.

– Mayor control del etiquetado de productos: cada vez más productos que no pueden contener gluten están etiquetados “sin gluten”, a la vez que otros que sí lo contienen no lo mencionan claramente en su etiquetado, algo que genera confusión.

Imagen de un estante de comida sin gluten en un supermercado. Efesalud.com

EFE/Esteban Cobo

– Ayudas económicas para la compra de los productos especiales sin gluten, que tienen un precio elevado en relación a los productos equivalentes de consumo diario.

Se trata de la dolencia crónica más frecuente en nuestro país, se manifiesta de muy distintas formas y su falta de tratamiento puede derivar en serias complicaciones de salud. Es una afección con base inmunológica que se puede presentar cualquier día y a cualquier edad. De hecho, la edad media de los pacientes diagnosticados ha ido aumentando situándose en la actualidad por encima de los 40 años.

El 20% de los casos se da en adultos con más de 60 años, por lo que la celiaquía ha dejado de ser considerada una enfermedad infantil.

Esta patología se define por los expertos, en muchas ocasiones, como la metáfora del iceberg. “El hielo exterior serían los cascos de enfermedad celíaca diagnosticados porque presentan síntomas típicos, mientras que ocultos debajo del agua permanecen los cascos más difíciles de detectar”, relata el doctor Federico Argüelles Arias, especialista de laSociedad Española de Patología Digestiva (SEPD).

La celiaquía y sus síntomas

“Existen muchos casos sin identificar porque los pacientes no manifiestan síntomas o presentan síntomas no digestivos que hacen que el diagnóstico se retrase durante años y que el paciente visite numerosos médicos hasta llegar al especialista en aparato digestivo”, explica el doctor Argüelles.

Los síntomas típicos de esta enfermedad son:

  • Diarrea
  • Dolor abdominal
  • Hinchazón después de comer
  • Náuseas y vómitos
  • Sensación de fatiga
  • Anorexia o pérdidas de peso

Otros trastornos relacionados con el gluten

Al mismo tiempo que ha aumentado el número de casos diagnosticados de pacientes con enfermedad celíaca, la mejora de la tecnología en las pruebas diagnósticas y un mayor conocimiento de los mecanismos desencadenados por el gluten han permitido detectar otros trastornos relacionados con su consumo.

“Son patologías que tienen en común que mejoran al eliminar de la dieta el gluten“, asegura el doctor Francesc Casellas Jordá, especialista en aparato digestivo de la SEPD.

Entre estas patologías cabe destacar la alergia al gluten, una sensibilidad al gluten que actúa mediante mecanismos propios de la alergia, por lo que, por ejemplo, puede detectarse mediante pruebas cutáneas; y la sensibilidad al gluten no celíaca, que provoca síntomas digestivos que pueden confundirse con la celiaquía, pero cuyas pruebas diagnósticas son negativas para esta enfermedad.

“Estamos empezando a reconocer la sensibilidad al gluten no celíaca. Sabemos que tiene una sintomatología muy parecida a la enfermedad celíaca, pero actúa mediante otros mecanismos relacionados con la inmunidad y que no tiene el componente hereditario. No es una enfermedad rara, sabemos que tiene una alta prevalencia, por lo que en los próximos años, deberemos trabajar para encontrar pruebas diagnósticas objetivas que nos permitan reconocer estas situaciones”, concluye el doctor Casellas.

Fuente: EFE Salud

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